Sin vacilar, seguí cayendo, me
envolví en la inercia y caí hasta aquí, digo y maldigo lo que siento y lo que
soy, lamento lo que fue y lo que es, mis pensamientos me envuelven y me llevan
por un camino oscuro. Intento aprender ser bueno cuando veo que ya no hay más
puertas por abrir. Quisiera gritar y vivir y asumir lo que venga para bien o
para mal. Aún se divisan caminos por recorrer hasta ahora sin luna ni luces que
me ayuden a seguir.
Voy dejando mis huellas, voy
dejando mi alma en el camino, sigo mi vereda caminos al sur, buscando lo que aún
quiero ser, observando mi cara en los ríos que me arrastran a esas mis
historias de utopía de mundos lejanos.
Caigo, tropiezo, me levanto y
vuelvo a caer, esa es la suerte que he llevado en este mi camino de oscuridad.
Dom